Como se está comprobando, Vitrasa no está contenta con que Patricia, la conductora que supuestamente, cooperó necesariamente en la destrucción del vehículo, haya sido exonerada de culpa, puesto que han recurrido la sentencia. Ahora, el caso tiene una nueva ramificación al haber puesto una demanda por vulneración al derecho al honor, por la que piden 10.000€.

El motivo de dicha demanda son unos comentarios publicados en la página de Facebook de Historias con sabor a gasoil, donde despotricaba contra la dirección de la empresa, calificándolos de “asesinos” o por decir que una persona de la empresa flirteaba con un policía que mintió en el juicio, entre otros.

¿La demanda puede tener recorrido?

En un principio parece que las expresiones son claramente injuriosas y vejatorias, pero hay que tener en cuenta el contexto.

Es evidente que no es lo mismo publicar eso sin más, y hacerlo en un contexto de contienda por un asunto tanto laboral como penal, la conductora dice eso después de haber sido acusada de causar un incendio en el autobús que conducía, haber sido despedida por esa razón, y pasando por un trauma psicológico terrible, y siendo absuelta posteriormente. Es decir, aunque las expresiones no estuvieran amparadas en la libertad de expresión, son entendibles, y hay que entender que debido a la animadversión de la conductora hacia su antigua empresa, sus expresiones no son tan creíbles como podría ser una entrada en una página más seria e imparcial.

Teniendo en cuenta además, que estamos ante una concesionaria de un servicio público, por lo que el margen para la libertad de expresión es más amplio y que las expresiones han sido borradas de la página, creo que la demanda es cuanto menos, dudosa, aunque es un asunto que dependerá del juez.

La inconveniencia de presentar la demanda

Respecto a la demanda, reconocen que el valor de su derecho al honor es incalculable, como es obvio, pero lo tasan en 10.000€, pero no los van a cobrar, los van a donar a la Asociación Española contra el Cáncer, porque dicen que el dinero no les importa, que lo que quieren es que se limpie su honor.

Realmente es chocante que si no quieren el dinero, vayan por lo civil, cuando pueden exigir una rectificación, que es mucho menos gravosa para todas las partes, o ir por lo penal, ya sea por injurias, calumnias, o por ambas, lo que supondría una condena de multa y antecedentes penales, pero difícilmente la multa superaría esa cifra.

Por otra parte, como ya dijimos antes, las circunstancias que rodean al caso ocasionan que esos comentarios tengan menor peso que si los dijera alguien más ecuánime. Por lo que una solicitud de rectificación, que exigiera el borrado de todas las expresiones desafortunadas (como así ha sucedido) sería suficiente.

El asunto del honor

Pero lo más llamativo es que Vitrasa se está exponiendo a opiniones negativas (puesto que mucha gente puede pensar que esto es un ensañamiento contra Patricia, que no nos olvidemos, pasó por un calvario judicial con todo el daño psicológico que eso sucede) por una demanda por la que supuestamente la empresa no va a cobrar nada, y con un encaje legal dudoso. De hecho, en las redes sociales ya han llegado las primeras críticas a esta actuación.

Por otra parte, el honor no pareció preocuparles tanto durante las repetidas huelgas que sufrió la empresa, donde la imagen pública de la empresa se vio gravemente perjudicada sin que la dirección de la misma tomara medidas para evitarlo. Además de haber mentido a la ciudadanía (diciendo que el C2 se suspendía “porque los desvíos de Navidad hacían inviable la línea”… desde 2021), o suspendiendo servicios sin explicación, enterándonos de forma extraoficial que fue por la ingente cantidad de bajas que sufrió la empresa. Es decir, tampoco se puede decir que la honorabilidad en estos últimos años haya sido trabajada.

Y esto es una vuelta de tuerca, si imperase el menos común de los sentidos, es decir, el sentido común, se habrían dado cuenta que les iba a costar más la demanda, e intentarían una solución más acorde, o simplemente, pasar del tema. Pero con esta decisión, nadie sale beneficiado y todos salen perjudicados.