Las sentencias contra la Vitrasa del señor Lozano
Daniel Antomil - 14/04/2026
Si hubo un cambio con respecto a la dirección de Villarino con la actual es que cuando Vitrasa salía en los medios solía ser por alguna innovación (funcionara o no), mientras que ahora solo sale relacionada con escándalos, huelgas, problemas y sentencias judiciales perdidas, y con culebrones, como el “caso 6806” que acumula hasta tres ramificaciones judiciales (el incendio propiamente dicho, el recurso del despido por los hechos sucedidos y la demanda que puso la empresa por los comentarios de la conductora en su página de facebook), que posiblemente se sumen a esta lista en los próximos años. De entrada, la conductora ha sido absuelta del incendio del autobús 6806, mediante la STSJ GAL 8313/2025, sentencia que ha sido recurrida al Supremo.
Para realizar esta recopilación, utilicé el portal Cendoj, buscando “Vitrasa” y “Viguesa de Transportes”. Se han excluido todas las sentencias que no afectan a la propia Vitrasa, es decir, las relacionadas con accidentes que se tuvo que hacer cargo el seguro y no lo ha hecho, y similares (como una conductora que sufrió una incapacidad permanente y el seguro se negó a pagar por entender que podía mejorar en el futuro). Que cada cual saque sus propias conclusiones leyendo las sentencias.
En esta sentencia se condena a la Vitrasa del señor Lozano a pagar 751€ por vulnerar el derecho a la huelga, por hacer modificaciones unilaterales en los servicios mínimos, cambiando algunos servicios sin aumentar el número de autobuses en circulación.
Conductor que sufre un accidente de trabajo al que la empresa y el juzgado de lo social de Vigo le deniegan la incapacidad permanente. La consiguió mediante un recurso.
Esta sentencia es bastante reveladora de como funciona la empresa por dentro, una auxiliar administrativa de la empresa sufre un trastorno de ansiedad que le lleva a coger dos bajas. Ella denuncia a Inspección de trabajo que sufre acoso laboral por el jefe de atención al viajero y por la responsable de recursos humanos, e Inspección afirma que la empresa ha incumplido su obligación de evaluar los riesgos psicosociales (atribuyó la baja a la conflictividad ocasionada por la huelga y a la pandemia). Por lo tanto, el trastorno de ansiedad se considera un accidente laboral y no una baja por contingencias comunes, por lo que cobrará más por la baja.
Conductor, que tras haber sido declarado no apto para seguir ejerciendo de conductor, es despedido por ineptitud sobrevenida. Recurre el despido y es declarado improcedente, por lo que el importe de la indemnización es superior.
Cuando un conductor necesita ir al médico, lo comunicaba a la empresa el día anterior y el conductor era relevado por otro compañero el tiempo necesario sin tener que recuperar el tiempo dejado de trabajar. La Vitrasa del señor Lozano lo eliminó de forma unilateral y sin preaviso, instando a los conductores que necesiten ir al médico que cambien de turno o que usen sus permisos retribuidos. Es decir, que vayan en su tiempo libre. El comité demandó, al ser un derecho adquirido, y ganó.
Durante los paros parciales de 2022 y 2023, Vitrasa quería que los autobuses que secundaran la huelga acabaran el servicio recogiendo viajeros, y el comité de empresa decía que cuando llegara la hora, se acabó el viaje. Como medida provisional, se ordenó que acabaran la ruta, pero a la media hora de comenzar los paros, solo dejaran viajeros (rótulo SERVIZOS MÍNIMOS SÓ BAIXADA), pero finalmente, le dieron la razón al comité, y al llegar la hora de los paros, se acabó el viaje. Y así se hizo a partir de ese momento.
La Vitrasa del señor Lozano, tras una huelga de dos semanas, intentó descolgarse del convenio bajando un 30% los sueldos (y eso que el director cobra el doble que el alcalde y dos directivos más superan en sueldo al regidor, y viendo los resultados, no parece que estén justificados), el comité se opuso y se llevó a arbitraje. El árbitro le pegó una sonora bofetada, recurrió y el juez le dio una sentencia que le debió doler como una patada en la entrepierna. Porque mientras quería bajar los sueldos en base a unas pérdidas, le exigía al Concello mediante un contencioso la compensación de todas esas pérdidas, sin incluir la bajada del sueldo de los empleados. Es decir, un atraco a sus propios empleados. Y gracias a esto, se logró que prácticamente todos los empleados vieran la clase de dirección que tenían, le perdieran el respeto y secundaran los paros y huelgas posteriores.
Reconozco que esta sentencia es muy divertida, un conductor comete unas faltas muy graves, y el departamento de recursos humanos de Vitrasa, demuestra su infinita sabiduría sancionando el último día, pero lo que no contaban era que el plazo comenzó a correr desde el día que se cometió la infracción, no al día siguiente, algo que sabe cualquier persona que conozca mínimamente la legislación laboral. Por lo tanto, cuando le abrieron el expediente, la infracción ya prescribió, y los 60 días de suspensión de empleo y sueldo son nulos, por lo que si el conductor ha disfrutado de sus vacaciones, a la empresa le toca pagarle los días sin que él haya tenido que devolver las horas que no ha trabajado.
En resumen, aquí se pueden ver las causas de la conflictividad de los últimos años en la empresa, conflictividad que tuvimos que padecer los vigueses con huelgas y paros parciales constantes. Luego que no hablen de huelgas políticas ni conspiraciones de partidos políticos antivigueses disfrazados de página de internet ni ridiculeces varias que solo ocultan la verdad. Aquí los responsables son la dirección de la empresa, y son a éstos quienes hay que exigirles cuentas, a fin y a cabo, gestionan un servicio público básico.
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