Sobre la suspensión de la adjudicación del transporte urbano de Vigo
Daniel Antomil - 03/10/2026
El lunes, a las 14:37, el Concello de Vigo, a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público, sacó una nota de dos líneas para informar de la suspensión del procedimiento de contratación del transporte público vigués. Sin más explicación, simplemente, se suspende, y punto.
A las pocas horas, los partidos políticos pedían explicaciones de por qué un procedimiento valorado en 470 millones de euros se suspende, y sobre todo, por qué no se dan explicaciones. Y el PP, además, aireó que había una denuncia por prácticas colusorias en este proceso. Así que el Concello, de forma extraoficial, afirmó que el motivo de la suspensión es que necesitan más información de las ofertas de las empresas debido a la complejidad del proceso.
La legalidad de la suspensión
Los procedimientos de contratación de las administraciones públicas están regulados en la ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público. De hecho, el artículo 150 establece que la presentación de un informe sobre prácticas colusorias a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia supone la suspensión de la licitación, sin que se pueda publicar dicha suspensión. Pero, si realmente existen indicios de conducta colusoria, sí se que informa de la suspensión del procedimiento, y se les da un plazo de 10 días hábiles (dos semanas naturales) para que aleguen lo que estimen conveniente. La resolución debe producirse en el plazo de otros 10 días hábiles, tras el cual se alzará la suspensión, y se excluirá o no a los licitadores afectados en función de los indicios que se hayan podido encontrar.
Es decir, todo indica que la suspensión del procedimiento se debe a que se han detectado prácticas colusorias en el mismo.
¿Quién podría ser el responsable?
Como hemos visto previamente, no se ha comunicado nada al ser información confidencial, pero no hay que olvidar que Monbus y Alsa fueron condenados por repartirse las concesiones del transporte interurbano de la Xunta, de tal forma que en varias (entre ellas la XG817 y XG881, las dos grandes concesiones de Monbus y Alsa respectivamente) se presentaban en UTE y en las otras se presentaba solamente una de las empresas, sin competir. Por ello, fueron condenadas a la ridícula sanción de prohibición de contratación por parte de la Xunta en el plazo de un año, es decir, difícilmente les va a impedir presentarse a otro contrato porque hasta 2029 como mínimo no salen las nuevas concesiones.
Y en los concursos del transporte urbano de Galicia, hemos visto su actuación en las tres ciudades donde se han celebrado.
- En Ourense, se presentó Monbus, pero no Alsa
- En Santiago se presentaron tanto Monbus como Alsa, pero mientras Monbus ha ganado, Alsa ha presentado una oferta técnica tan ridícula que acabó desestimada.
- En Vigo solo se presentó Alsa, pero Monbus fue a la visita de las cocheras de Vitrasa, por lo que parecía tener interés en presentarse.
Es decir, las sospechas, vistos los precedentes, son obvias. Ahora hay que ver si son reales o el asunto va por otros tiros.
La causa alegada por el Concello
Pero vamos más allá, y es que el Concello de Vigo, a las preguntas sobre las razones de la suspensión, afirma que es por la complejidad de las propuestas presentadas por los licitadores y por ser necesarias una serie de aclaraciones por su parte. Esto es perfectamente posible en base al artículo 95 de la ley 9/2017, pero eso no faculta para suspender el procedimiento, sobre todo cuando aún no se habían publicado las puntuaciones definitivas.
Con todo, se podría entender que se suspendiera la licitación por este motivo, y de hecho, el Concello lo ha dejado caer. Hay que tener en cuenta que la distancia entre Vitrasa y Nos Mueve Vigo es mínima. El que pierda va a presentar recurso contra todo lo que pueda y más, como suele suceder en estos casos, es decir, casi seguro que el contrato se va a resolver por vía judicial, y con tan poca distancia, cualquier error en las valoraciones o en elementos del procedimiento puede acabar con un cambio de manos de la concesión por sentencia judicial, e incluso en una anulación parcial o total de la licitación (como ya sucedió en Ourense), con todas las consecuencias que eso puede traer. Y es obvio que el Concello no quiere que eso suceda, por las repercusiones públicas que puede traer, e incluso por las responsabilidades que puede acarrear algo así.
Conclusión final
La licitación iba a traer cola, y lo está haciendo. Pero no deja de ser lamentable que no se hagan bien las cosas. Si es cierto que existen indicios de prácticas colusorias, no se debe publicar la suspensión del procedimiento, y el hecho de que se haya publicado, sin dar más explicaciones, alimenta teorías alternativas (por ejemplo, la presentación de un recurso por parte de algún licitador), conspiraciones y acusaciones que solamente manchan el procedimiento. Y que extraoficialmente se den explicaciones que parecen excusas, pues tampoco ayuda a la transparencia máxima que deben existir en este tipo de procedimientos. Sobre todo en un procedimiento como este, de gran importancia y gran importe, donde la expectación es máxima.
Y como digo siempre, solo deseo que el que gane, sea realmente el mejor.
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