Logo de Vigo360

Vigo360

Hubo un tiempo en el que los Vitrasa felicitaban la Navidad, en vez de decir que van en Servizos Mínimos.
Hubo un tiempo en el que los Vitrasa felicitaban la Navidad, en vez de decir que van en Servizos Mínimos.

El verdadero Grinch de la Navidad de Vigo

Daniel Antomil - 20/12/2023

En 1957 apareció un personaje de ficción llamado El Grinch, duendecillo amargado que como no puede ser feliz, envidia que los demás sean felices, y por ello, roba todos los adornos y regalos. Pero se da cuenta que la gente sigue siendo feliz igualmente, porque los valores de la Navidad son otros.

Es curioso, pero cuando yo era niño, en clase nos preguntaban que era lo que más nos gustaba de la Navidad. Y todos decíamos que los regalos. Obviamente, parece que el mensaje que se enseña a los niños es otro, y es que, bajo la falsa apariencia de que la familia es lo mejor del mundo y tal, eso no suele ser así. Hay familiares molestos, irritantes, impresentables, y que convierten las fiestas en algo realmente insoportable, especialmente para los hombres. Casi seguro que si la Navidad consistiera en hacer una cena con los amigos, sería mucho mejor (al menos podemos escoger a la familia y no nos viene impuesta). Pero no, muchos tienen que aguantar las discusiones de política que no llevan a ninguna parte, los comentarios hirientes del familiar tóxico, y las escenas violentas con dos copas de más. Y los niños no son tontos, y saben que los regalos que reciben, en muchas ocasiones, valen más que cualquier comida donde se dicen sandeces que ellos, por su edad, no pueden ni entender, y se tiran los trastos a la cabeza.

Obviamente, no todos son así, pero basta con ir a una reunión de vecinos o tener compañeros de trabajo para darse cuenta de que, de cada 10 personas, una o dos son gentuza. Y esto se aplica también para la familia. Seguro que muchos se sienten identificados con estas palabras, aunque a veces no lo quieran reconocer. También hay quien habla del nacimiento de Cristo, y cosas así, pero a estas alturas, esto ya no se lo cree ni quien lo predica.

Pero esto viene a cuento de que, leyendo las declaraciones del alcalde y del actual director de Vitrasa, los vitraseros son los grinch de la Navidad en Vigo. Con su huelga y sus manifestaciones, están impidiendo que la ciudad funcione, que la gente tenga que dejarse el dinero en un taxi, que la ciudad se colapse en hora punta, y tomando como rehenes a los vigueses. Y estas declaraciones, más propias de un anciano con demencia senil que del regidor de la primera ciudad de Galicia, son secundadas por el actual director de Vitrasa, quizás para poder vender mejor su mensaje de que la empresa se está hundiendo por culpa de los trabajadores, no de él, que es excelente y todo lo hace bien.

En el artículo que analiza su paso por Vitrasa, mencionamos que viene de un organismo político, el Consorcio de Transportes de Asturias. Es obvio que entre políticos se entienden, de hecho, el alcalde dio la orden de negociar, y el director, como un buen empleado, cumple… o eso parece.

La negociación

Y es que, la negociación está tomando unos derroteros que se podrían decir que son insólitos. En el ciclo que cursé, de Administración y Finanzas, se enseñan los tipos de negociación, que básicamente se resumen en dos tipos, negociación competitiva (una parte intenta ganar a la otra) o negociación colaborativa (ambas partes intentan llegar a un acuerdo que sea bueno para ambas).

Y no deja de ser sorprendente que la dirección de Vitrasa utilice técnicas de negociación competitiva con el convenio colectivo de sus empleados, cuando lo lógico es usar técnicas de negociación colaborativa. Estas técnicas suelen ser, presentar ofertas muy a la baja, engaños (los árbitros quedaron estupefactos cuando la empresa retiró una oferta que podría suponer la paralización de la huelga y el inicio de un mejor entendimiento) y objeciones infundadas (como las pérdidas que dicen tener, que curiosamente, están escondidas en una especie de UTE formada por empresas del mismo grupo en otras partes de España - entre ellas Vitrasa - y que parece una artimaña para saltarse el límite de concesiones a las que se puede optar, como hace Monbus en Galicia, con éxito). Esto sin contar los 16 expedientes por faltas muy graves, que están siendo utilizados como un argumento de presión de la empresa contra el comité, y que cada vez pienso con más vehemencia que se abrieron solamente con este fin, que no es otro que ofrecer su retirada como una concesión de la empresa hacia los empleados. Además, tiene la ventaja de que si el comité acepta esta concesión, el resto de la plantilla puede pensar con razón que los miembros del comité anteponen sus intereses personales al resto de la plantilla. Y de hecho, esta acusación se está lanzando por parte del duo alcalde-empresa.

Este tipo de negociación solo se utiliza con clientes a los que se pretende timar o proveedores con los que no se va a mantener una relación duradera, y por ello, el mensaje que da la dirección de Vitrasa a sus empleados es claro, no son vistos como parte de la empresa, son como un proveedor al que le vamos a intentar sablear lo más posible. Cualquier empresa que utilice estas técnicas más pronto que tarde acabará mal, porque las reglas de la competencia también se aplican entre empleados, y los mejores empleados acaban en las mejores empresas, mientras que en las peores, se quedan con los empleados a los que no quiere nadie. Y ese es el futuro que le espera a Vitrasa. Que nadie se asombre si en los próximos años salen noticias de conductores ebrios/drogados al volante, que causan peleas o que son un peligro para la seguridad vial. Estos serán los vitraseros del futuro, con esta política de personal, van a tener que contratar a gente así, o retirar autobuses del servicio.

De hecho, causa estupefacción que el director de Vitrasa utilice como argumento que los sueldos que paga Vitrasa son los mejores de Galicia. Pero lo que no dice es que el trabajo desempeñado por los conductores de Vitrasa es más complicado que en el resto de empresas, debido a que se mueven en ciudad, donde las condiciones de tráfico son peores. Además, el sueldo en Vitrasa tampoco es una maravilla, un administrativo de la mayor parte de las administraciones públicas cobra más o menos lo que cobra un conductor de Vitrasa.

Además, más importante que 100 o 200 euros son las condiciones de trabajo. Y es curioso que lo primero que se mire es el sueldo que se va a cobrar, y no el trabajo que se va a a desarrollar y sus condiciones. Y desde luego, la mayor parte de las personas desearían cobrar 1300 euros y trabajar en una empresa acogedora que trabajar 1500 y trabajar en una empresa hostil, donde se abren expedientes hasta por meterse un caramelo en la boca o beber una botella de agua en el autobús.

La estrategia ganadora

Esta estrategia de negociación obedece también a otra causa, y es que la huelga de Vitrasa le está haciendo ganar más dinero. Teniendo un 50% de autobuses circulando, los gastos variables (gasolina, sueldo de conductores, averías hasta cierto punto…) se reducen a la mitad. Pero el número de viajeros no disminuye en la misma proporción (de hecho, en la huelga de 2012, con el 25-40% del servicio se movía al 50% de viajeros, es decir, los autobuses son más rentables).

Esta artimaña, que supone un incumplimiento del pliego de condiciones suficiente para retirar la concesión, solo es posible si se tiene la total certeza de que el encargado de hacer que se cumpla no está dispuesto a ello. Y el alcalde de Vigo demuestra que si fuera por él, la huelga puede durar años. Y ver a antiguos sindicalistas lanzando alegremente toda clase de acusaciones a empleados en huelga puede llegar a ser duro de ver.

Y por eso llevamos casi un mes de huelga, sin que a la empresa le importe demasiado, ni el Concello tome medidas contundentes ante esta situación. Y los empleados de Vitrasa siguen con la huelga porque, salvo los fans del alcalde, algunos conservadores, envidiosos y gente que se ha encontrado con vitraseros que avergüenzan su profesión, el apoyo de la ciudadanía es mayoritario, y porque realmente no tienen otra forma de hacerlo, porque las huelgas de celo son abusivas y pueden acarrear expedientes, y la violencia… es muy seductora, pero quien la conoce la odia (pasa lo contrario con el amor, quien no lo conoce lo desprecia, pero quien lo conoce…), y además, es contraproducente. De hecho, si el comité de empresa se negara a condenar las pedradas que casi todos los días sufren los autobuses en servicio o en incorporación/retirada del mismo, yo mismo lo denunciaría con vehemencia en esta misma página. Y en esta página los violentos y la gente con ganas de gresca no es bienvenida.

Y lo que es peor, con 12 empleados suspendidos de empleo y sueldo dos meses, y con cientos de empleados perdiendo varios cientos de euros al mes. Para ser fans de un partido político o sindicato muy caras son las cuotas de afiliación. Y por lo tanto, unas 300 familias se ven apuradas para comprar los regalos de Navidad, lo que supone que los niños, que lo único que valoran son los regalos, no puedan disfrutar de la nueva videoconsola que tienen todos sus compañeros del colegio porque sus padres están de huelga, y por eso se ríen de él, le hacen bullying o le dicen que su padre le arruinó las navidades por vete tú a saber qué razones. En resumen, el Grinch de la Navidad en Vigo es Carlos González Lozano, director de Vitrasa. Él es que arruinó las navidades a cientos de familias de la ciudad y alrededores.

Vitrasa Opinión Actualidad
Uno de los nuevos autobuses híbridos en su primer día de circulación.

Todos los recortes de las líneas de Vitrasa al descubierto

Desde 2019, el servicio del transporte urbano de Vigo está siendo recortado de forma dramática, aquí contamos todos los recortes realizados desde 2019

Vitrasa 371 en Policarpo Sanz, en julio de 2009, con la zona en obras

El corte de la Porta do Sol vino... ¿Para quedarse?

El 9 de marzo de 2020 los autobuses de Vitrasa dejaron de ir por la Porta do Sol, dos años después, no parece que las líneas vuelvan a su recorrido anterior

El único Mercedes C2 K (6702) que tiene Vitrasa, estacionado en Colón, 26

Vitrasa no pone los festivos en Moovit

En su tónica habitual de comunicar las cosas tarde y mal, Vitrasa no pone los festivos en Moovit, perjudicando a los usuarios. Lo contamos.

Comentarios

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

Déjanos tu comentario

Para evitar el spam, revisaremos tu comentario, y no será visible hasta que lo aprobemos.